jueves, 22 de julio de 2010

E X P R O P I A C I O N E S

(Publicado en mayo 29 de 2010)

Un político es feliz regalando lo que no es suyo.

Por resolución municipal se expropió un terreno. Los funcionarios han dicho que es irreversible y que están protegidos constitucionalmente. No han mencionado la palabra “justicia”.

¿Por qué no se expropió los terrenos a las familias del Alcalde, de los Concejales o de los directivos municipales? Fácil: porque del municipio salió la resolución. Ningún político se auto infringe daños. ¿Por qué no le expropiaron canteros a alguna azucarera? Fácil: funcionarios tendrían negocios con ellas. Y así, …

Se expropia las propiedades de quien se espera no pueda defenderse. Es un asunto de poder. Punto. Se dirá que el expropiado es el terreno adecuado, que el proceso es legal, que es zona “improductiva”, y cualquier otra cosa. Pero, resulta sencillo descubrir que los poderosos tienen terrenos de iguales características que no se expropian.

Expropiar -según cualquier diccionario- es quitar la titularidad o propiedad a alguien sobre algo que ha adquirido legalmente. Se hace para, dizque, ejecutar allí algo que será de beneficio público (casas, parques, etc.). El precio no se negocia, se manda. El ex-dueño deberá contentarse con lo que se le pague.

Un político es feliz regalando lo que no es suyo. Puede quitarle el terreno a alguien, construir allí casas -por ejemplo- con dinero ajeno (tributos) y luego regalarlas a otras personas. ¡Aplausos!

Puede ser legal esto, pero no implica justicia, pues la ley fue, también, hecha por políticos y en este caso de normativa local “por resolución del Concejo Cantonal dichos terrenos fueron expropiados” (LaVerdad, 22/5/10, p11).

No es buena idea, para la economía, expropiar, pues el beneficio social decrece a largo plazo. Para nadie fuera buen negocio trabajar duro, ahorrar, adquirir un bien (terreno, casa, vehículo, máquina, empresa, etc.) si luego el municipio se lo va a quitar. Los ciudadanos con un poco de ahorro deben estar ahora mismo pensando en qué otra ciudad invertir. Si esta expectativa se mantiene habrá más desempleo… y menos inversión, por tanto menos bienes para consumir, así menos beneficio social.

No es buena idea expropiar. Lo justo es negociar el precio del bien deseado.

¿Por qué? Porque las cosas valen para su dueño lo que su esfuerzo al ahorrar (reducción de su consumo en un tiempo determinado) para comprarlo, lo cual los demás nunca sabremos. Allí es necesario un acuerdo.

Mañana, los funcionarios actuales no estarán en el poder, ¿qué tal si una autoridad les expropiase a sus familias todo?, ¿fuera esto justo? No. Es una maldad, igual que aquel terreno expropiado la semana pasada, que quizá era lo único sobre lo que se basaba el negocio de la familia perjudicada.

Hoy le expropian a otro y usted, señor lector, no reclama. Puede mañana ser su turno.

miércoles, 21 de julio de 2010

E n m a

(Publicado en mayo 08 de 2010)

Tú, que me hablas en el lenguaje del amor eterno, sin pedir nada a cambio.

A mis tres años había muerto mi Madre… así que quedé a tu cuidado en las calles Panamá y Ecuador. Tu nombre me alegra: Enma Laura Quinto Chiriguaya.

Me mudé contigo, cargando una mesita a cuestas, a tu bello palacio de tablas, cañas y zinc, con ese patio de tierra que escondía tesoros de caracoles, ciempiés, y canicas en las raíces de los nigüitos.

Sin más problema que atrapar al gato o reiniciar el cuento del ‘gallo pelón’ me acurrucaba en ti para dormir juntos luego de hacerme llorar a cosquillas. Maravilloso. ¡Cómo volver a sentir esa paz!

Con tu sonrisa eterna, generosa. Con tu sabiduría infinita. Con tus manos prodigas curando mis heridas sangrantes. Una mirada tuya siempre ha bastado para sanar mis males espirituales. Una frase tuya siempre ha despejado mis indecisiones.

Tú, que me levantaste en cada batalla desventajada recordándome “no llores, ¡párate y dale más duro!”. Tú, que me enfureciste con la historia de Paquisha al paso del convoy militar.

Tú, que me cuentas la vida de mi Madre, tu hija, cual Cuento de Hadas en donde la Princesa siempre es ella: la más inteligente, la más radiante. La mejor.

Tú, que me hablas en el lenguaje del amor eterno, sin reclamos ni resentimientos, sin pedir nada a cambio. Jamás he visto tu enojo. Siempre estás de mi lado, buscando mi felicidad.

Tú, con tus deliciosas visitas diarias al recreo en mi Modesto Chávez Franco del 84, aplacando esa extraña ansiedad que me arrastraba al aislamiento. Te necesité y estuviste... y estás.

¿Qué te pudiera dar en este día?, ¿Quizá, una serenata más, un abrazo, un beso, un “te quiero” enfurecido por mis tantos años de ingratitud persiguiendo el éxito laboral y esforzándome por gente que no me valora más que tú?

¿Cómo hacer que te sientas orgullosa de mí? ¡Te quiero tanto! Te veo y mi instinto es abrazarte.

Dos años luego de iniciada mi estancia contigo regresé a vivir con mi padre. Luego, vino el liceo, la universidad, el trabajo, mi propia familia… y hoy cada vez que miro a mis hijos me pregunto si me quisieran -al menos- la mitad de lo que yo te adoro, si acaso fuera yo su tan apoyo como tú lo fuiste conmigo. Difícil igualarte. Se me atora el sentimiento.

No puedo volver a tener tres años; pero puedo intentar hacerte más feliz, así decirte “gracias” por todo lo que hiciste por mí. Ya sé que piensas que no tengo que agradecerte, pero YO quiero decirte gracias, porque constituyes la fuerza que cualquier persona hubiera necesitado para salir adelante. Te quiero mucho, Mami Enma. Eres mi Heroína.


martes, 20 de julio de 2010

USD 18 MM y alcantarillado

(Publicado en abril 17 de 2010)

Hoy, serían dieciocho millones de dólares que pertenecen a usted y sus vecinos.

12 millones de dólares de los Estados Unidos de América. Esa es la cantidad de dinero que el Ministerio de Economía del Ecuador está transfiriendo este año a nuestro Municipio, según consta en el website capitalino.

Algunos amigos periodistas me preguntaban por qué la institución sólo recibe 5 millones de dólares cada año para hacer obra pública. Pero, no. No son 5, peor 3. No. Lejos están aquellos años en los que el Estado ecuatoriano entregaba menos de 2 millones de dólares para financiar las obras de la ciudad (año 2000). Hoy, la cifra sería 6 veces la recibida por aquellos ex–Alcaldes que a ruegos conseguían financiamiento para alguna “obrita”. Hoy, dicho dinero llega automáticamente… y sin que los funcionarios hayan debido implorar ni mejorar su gestión, sino que corresponde a la normal distribución por nuestro pago de impuestos (IVA, ICE, aranceles, renta, etc.), venta de petróleo ecuatoriano, etc.

Bueno, ¿y por qué se incrementó la cifra? Porque los asambleístas constituyentes intuyeron que -ya que estamos dolarizados- es menos necesario mantener ciertos fondos de reserva nacionales y permitieron la entrega de más dólares a los municipios.

Ahora bien, a continuación hay que ayudarse de las matemáticas para proyectar que si en el 2008 el municipio presupuestó 4 millones de dólares por ingresos corrientes (impuestos prediales, patentes, activos, etc.) y en el 2009 alrededor de 5 millones, entonces en el 2010 los funcionarios municipales bien pudieran recaudar 6 millones por este concepto.

Así, al sumar 6’ + 12’ se obtendrían 18 millones.

Si, de ese total de ingresos, se siguen usando, como hasta ahora, 2 millones y medio para cubrir los gastos corrientes municipales (se incluye personal), quedarían 15 millones y medio para inversiones (obras públicas, etc.) en el cantón. Si de esto se destinare más de la mitad a la construcción del alcantarillado es de vislumbrar que no se completará la red en un único período de gobierno, pero es al menos posible si se ejecuta todo el programa durante, quizá, dos períodos. Lo cual no estuviera mal para los Alcaldes involucrados.

Si la elaboración del presupuesto municipal de obras respondiera a una metodología participativa (obligatoria constitucionalmente) sus ciudadanos bien pudieran dictaminar esta construcción de su red de alcantarillado.